El mismo día en que el movimiento Furia Española alcanzaba los 5.000 socios activos, una representación de su Junta Directiva se desplazaba hasta la Ciudad Autónoma de Ceuta para estar junto a sus 14 socios de la Grada de Animación, trasladarles personalmente todo el apoyo de la afición española y acompañar a una ciudad que atraviesa momentos especialmente complicados, demostrando una vez más que el sentimiento por la Selección Española va mucho más allá de un estadio y que una verdadera familia está también presente cuando más se necesita.
Hay momentos en los que el fútbol deja de ser simplemente fútbol y en los que una camiseta, una bandera o una bufanda adquieren un significado mucho mayor, porque representan pertenencia, unión, orgullo y la certeza de que, independientemente de la distancia que pueda existir, siempre habrá alguien dispuesto a estar a tu lado cuando las circunstancias se complican.
Ese fue precisamente el espíritu con el que Furia Española llegó a Ceuta, coincidiendo además con una jornada histórica para el movimiento al alcanzar la cifra de 5.000 socios activos, un crecimiento que demuestra la fuerza que está adquiriendo la afición organizada de la Selección Española y que quiso celebrarse estando cerca de aquellos socios que más necesitaban sentir el respaldo de sus compañeros de grada.
A las 12:00 horas tuvo lugar el encuentro con los distintos socios de Furia Española en la Plaza de los Reyes, donde los representantes de la Junta Directiva desplazados hasta Ceuta pudieron compartir unos momentos con los 14 integrantes de la Grada de Animación y trasladarles personalmente todo el cariño, respeto y apoyo del movimiento.
En un momento especialmente delicado para la ciudad y para los ceutíes, Furia Española quiso dejar claro que sus socios no están solos y que, aunque muchos de sus compañeros se encuentren a cientos de kilómetros de distancia, existe una familia de aficionados dispuesta a acompañarlos y a hacerles sentir que forman parte de algo mucho más grande que un simple grupo de animación.
Durante este encuentro se hizo entrega a los socios ceutíes de bufandas y banderas de Furia Española como recuerdo de una jornada que quedará para siempre en la memoria, un gesto sencillo pero cargado de significado con el que se quiso transmitir un mensaje que resume perfectamente el espíritu de este movimiento: siempre habrá una bandera de Furia Española junto a los suyos y siempre habrá miles de aficionados dispuestos a levantarla en defensa de aquellos que forman parte de esta gran familia de la Selección. Porque una grada no se construye únicamente cuando juega España; una grada se construye también estando presente cuando hace falta.
La jornada continuó a las 14:30 horas con la participación de Furia Española en el acto institucional celebrado en el Palacio de la Asamblea de Ceuta con motivo de la llegada de la Copa del Mundo a la Ciudad Autónoma, un acontecimiento especialmente simbólico para la ciudad y compartir espacio dentro del protocolo con las máximas autoridades de la Federación y de Ceuta.
El acto estuvo encabezado por el propio presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Rafael Louzán, y el seleccionador nacional, Luis de la Fuente, quienes fueron recibidos por el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Jesús Vivas, en una jornada concebida como un gesto de apoyo, reconocimiento y agradecimiento hacia los ceutíes, especialmente por el comportamiento y el esfuerzo que están demostrando en unos momentos especialmente complicados.
La presencia de la Federación Española de Fútbol en Ceuta quiso reivindicar además la españolidad de la ciudad y transmitir un mensaje de cercanía desde el fútbol español, siendo especialmente significativo que Ceuta fuera precisamente la primera parada de la gira de la Copa del Mundo desde Las Rozas.
Durante el acto, Rafael Louzán dejó su firma en el libro de honor de la ciudad con una dedicatoria dirigida a Ceuta y a todos sus ciudadanos, mientras que posteriormente tuvo lugar el tradicional intercambio de obsequios institucionales, con el escudo de la Ciudad Autónoma entregado al presidente de la RFEF y al seleccionador nacional, y una camiseta de la Selección Española con las dos estrellas de campeona del mundo, la escarapela de campeones del mundo de la FIFA y el nombre de Ceuta en la espalda entregada al presidente Juan Jesús Vivas.
Uno de los momentos más emotivos de la jornada llegó cuando Rafael Louzán y Luis de la Fuente hicieron entrega simbólica de la Copa del Mundo al presidente de Ceuta, en una imagen cargada de significado que convirtió a la Ciudad Autónoma en protagonista de la primera etapa del viaje oficial del trofeo por España.
Louzán quiso explicar que la decisión de llevar la Copa a Ceuta respondía precisamente al deseo de reconocer y agradecer el trabajo y el comportamiento de los ceutíes, mientras que Juan Vivas destacó la importancia de que la Federación Española estuviera presente en la ciudad en un momento como el actual y agradeció públicamente el compromiso mostrado por el presidente federativo y por el seleccionador.
Luis de la Fuente, visiblemente emocionado y orgulloso durante su intervención, quiso dedicar unas palabras especialmente significativas a los ceutíes al asegurar que todos ellos se habían convertido en "nuestros ídolos", un mensaje que resume perfectamente el carácter que tuvo una visita que trascendió lo puramente deportivo para convertirse en una muestra de apoyo y solidaridad del fútbol español hacia toda la ciudad.
Dentro de este acto institucional también estuvo presente Sete Fernández, aficionado referente de la Selección Española y uno de los rostros más reconocibles de la afición española, con una trayectoria marcada por su seguimiento constante del combinado nacional, siendo el aficionado con más partidos consecutivos de la Selección y socio de las distintas peñas de España, entre ellas Furia Española.
Su presencia junto a las autoridades y junto a la Copa del Mundo sirvió también para representar a una afición que durante los últimos años ha ido creciendo hasta convertirse en una parte cada vez más importante del entorno de la Selección Española.
Precisamente esa evolución de la afición organizada fue uno de los asuntos que Rafael Louzán quiso poner en valor una vez finalizado el acto, agradeciendo personalmente el trabajo que se viene realizando desde Furia Española para construir una grada de animación real, verdadera y permanente alrededor de la Selección Española de Fútbol.
El presidente de la RFEF se mostró especialmente orgulloso por el crecimiento alcanzado por Furia Española, que ese mismo día había conseguido llegar a los 5.000 socios activos, una cifra que supone un nuevo hito en la historia de Furia Española y que adquiere todavía mayor dimensión al conocer que serán cerca de 1.000 las entradas que el movimiento gestionará para el próximo desplazamiento a Londres, una movilización sin precedentes en la historia reciente de la afición española.
Detrás de esas cifras hay mucho más que números, porque cada uno de esos 5.000 socios representa una persona que ha decidido dar un paso adelante para acompañar a España, animarla, viajar con ella y defender los colores de la Selección allí donde juegue, construyendo poco a poco una auténtica comunidad de aficionados que pretende que la camiseta de España vuelva a tener una grada que esté a la altura de la historia, de los títulos y de la pasión que despierta el combinado nacional.
Antes de finalizar la jornada, el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Jesús Vivas, quiso agradecer personalmente a Furia Española su participación en el acto y, especialmente, el gesto de haberse acordado de los 14 socios ceutíes de la Grada de Animación en unos momentos tan difíciles para la ciudad. Como recuerdo de esta visita, Vivas recibió una bandera de Furia Española que desde ese momento quedará para siempre en la Ciudad Autónoma de Ceuta, convirtiéndose en un símbolo permanente del vínculo creado durante esta jornada entre la afición española y los ceutíes.
Esa bandera representa mucho más que un grupo de aficionados, porque simboliza la unión entre españoles, el compromiso de una afición con los suyos y la voluntad de estar presentes cuando las circunstancias lo requieren. Desde Ceuta hasta cualquier rincón de España, Furia Española quiere seguir construyendo una familia en torno a la Selección y demostrando que el sentimiento por España no entiende de distancias ni de fronteras, sino que se hace todavía más fuerte cuando es necesario permanecer unidos.
El día en que Furia Española alcanzó los 5.000 socios activos, el movimiento quiso celebrar su crecimiento de la mejor manera posible: estando junto a los suyos, acompañando a sus socios ceutíes y dejando en Ceuta una bandera que recordará para siempre que, cuando uno de los nuestros necesita apoyo, toda la Furia responde.
Porque Furia Española no entiende de distancias, ni de momentos fáciles o difíciles, ni de estar únicamente cuando juega la Selección. Furia Española está con España, está con la Selección, está con sus socios y, desde este día, también deja para siempre una parte de su corazón en Ceuta. 5.000 socios, una misma pasión, una sola bandera y un sentimiento que nos une de norte a sur, de este a oeste y también más allá del Estrecho. CEUTA, SIEMPRE ESPAÑOLA.
